entrevistofobia

 

Es evidente, todos desearíamos estar en cualquier sitio antes que en una entrevista de trabajo. El ser humano, por lo general, no suele sentirse cómodo en situaciones de incertidumbre y más sabiendo que está siendo evaluado.  ¿No es así?

Una vez que sientes esta fobia, la salida sólo está en tus manos: prepararse para ella, conseguir que no se note, y, finalmente, superarlo.

En la primera fase, prepararse para la entrevistofobia puede pasar por acciones concretas, que consigan minimizar tu angustia o tus sentimientos frente a una entrevista: saber más sobre las empresas, hacer una búsqueda sobre reclutadores, ejercitar tu lenguaje, ¿conoces la glosofobia?, preparar preguntas frecuentes….

Supongo que lo más complicado de esto es conseguir que la persona que tienes enfrente, intuyo profesional con años de experiencia en entrevistas, no identifique el miedo en ti, y, si es así, pueda observar tu escalada frente a él.

Pero, ¿qué factores podrían delatarte?

 

–       Ten cuidado con sacar los “trapos sucios”

A menudo, algunos candidatos entienden como algo habitual desahogarse ante un reclutador. Una simple pregunta sobre tu empleo anterior es suficiente para que algunos tiren de la manta de los “trapos sucios” y comiencen a explicar con detalle su paso y el trato recibido por la empresa. En esta cuestión, debes tener mucho tino al contar historias negativas o tóxicas.Evitar este tipo de situaciones porque, aunque creas que un reclutador podría empatizar contigo, no será bien valorado y de hecho, ser causa de desestimación.

 

–       Muestras inestabilidad

Alguien que lleva mucho tiempo en búsqueda de empleo, a menudo sentirá inestabilidad emocional. Si es tu caso, recuerda que no tienes por qué comportarte como quien no eres.

Sinceridad con uno mismo y hacia quien te entreviste; esta situación es totalmente lógica y cualquier profesional podrá verlo. Si tu entorno no mejora y las oportunidades no llegan en un tiempo, quizá deberías potenciar tu empleabilidad.

Preocúpate de estar en el mercado, cuida de tu marca personal, de tu currículum, tu reputación online

 

–       No dispares antes de tiempo, espera la señal

Tendrás ocasión de saber más acerca de beneficios y retribuciones pero, ¿es el momento? Business Management Daily expresa en sus “7 secretos sobre negociación” que “todo candidato que comienza la entrevista con una cifra, pierde su oportunidad”.

Ocúpate de demostrar tu valía, pero no confundas los órdenes. Puede que enlazando con algunos temas, recibas dicha información sin haberlo preguntado directamente, lo cual será mucho más efectivo.

 

–       No es nada personal, es sólo negocio

Quizá el problema radique en que interpretas las preguntas demasiado literales, para lo que deberás mirar el campo más completo posible: leyendo entre líneas, interpretando el lenguaje no verbal..

Si, por ejemplo, recibes una pregunta sobre tu experiencia multigeneracional, no debes contestar sólo en base a tu relación con los equipos, sino hablar de liderazgo, de tus proyectos en común, de valor añadido y logros conseguidos.

En este sentido, sería muy importante demostrar tus capacidades para trabajar, formando y aprendiendo tanto de jóvenes como de personas mayores que tú, y por supuesto,  sin hablar de subordinación.

 

–       Desequilibrios patentes

Observa tu actuación y compara cuánto estás hablando tú y cuánto habla la persona que te evalúa.

No olvides que deberás establecer un buen equilibrio, pues cualquier reclutador sabrá interpretar cuándo hablamos de más, o cuándo nos quedamos cortos en las respuestas (lenguaje monosilábico, pérdida de atención, etc.)…

 

Ahora tienes los errores que no debes cometer, sólo te queda la última fase: superar tus miedos. ¿sabes cómo?