Según informan la mayoría de los expertos en reclutamiento, las referencias laborales pueden ser un aliado estratégico para el candidato que comienza un proceso de selección; pero, por desgracia no son fáciles de conseguir, y seis de cada diez aspirantes son rechazados a causa de una mala referencia.

“Sabes que algo va mal cuando contactas con esa persona y, al preguntar, se hace una pausa incómoda”; los hay, que “te responden con algo como: «¿Es realmente importante?»” , o finalmente, los que alegan que “sus políticas de empresa no les permiten hablar del perfil de sus antiguos trabajadores y no responderán”; Según la metodología  de Lee Hecht Harrison, cuando un reclutador recibe dos o tres referencias como las descritas, puede intuir automáticamente que este no es el candidato que busca.

¿Qué podríamos considerar una buena referencia? Se trata simplemente de aquel contacto que conseguimos de personas con las que hemos trabajado con anterioridad (antiguos empleadores, compañeros…), y que expresan su opinión y son capaces de responder de forma positiva a preguntas acerca de cómo desempeñamos nuestro trabajo.

Pues bien, en este sentido es importante que antes de solicitar dichas referencias, tengas plena confianza en la relación personal y profesional que un día os unió u os une en la actualidad, ya que de ella dependerá la opinión que puedan mostrar sobre ti a los reclutadores.

 

¿Cómo buscar las mejores referencias? Aquí tienes cinco claves:

 

1.    Conseguir referencias especialmente positivas. No es necesario que todas las personas que han trabajado contigo hablen sobre ti. De hecho, es preferible que cites sólo aquellas opiniones que te aseguren una visión realmente positiva: ¡que abanderen tu profesionalidad!

 

2.    Asegúrate de que quieran dar su referencia. A veces, aunque tu relación con ciertos compañeros haya sido buena profesional y personalmente, existirán algunos que prefieran no hablar sobre ti e influir en ninguna decisión: pídeles permiso para dar su contacto, muéstrales tu interés en que sean ellos quienes te recomienden y dales toda la información que necesiten para responder.

 

3.    Orienta tus referencias hacia tus logros. Cuando hayas conseguido el paso anterior, es importantísimo que su opinión se enfoque, principalmente, en el éxito de tus proyectos, tus logros. Será de gran valor que tu story-telling esté conectado a la referencia que cualquier compañero pueda dar de ti. Ganarás credibilidad como trabajador, y, en realidad, esto es una de las cosas que buscará el reclutador en tus contactos.

 

4.    Investiga qué se espera de tus referencias. Normalmente, después de recibir estos contactos de tu parte, el reclutador o empresa contratante se pondrá en contacto con ellos. Adelántate a la llamada y aprovecha la entrevista para interesarte sobre aquellas fortalezas que caracterizaban a la persona que cubrió el puesto con anterioridad. De esta forma, mostrarás un interés especial en el correcto desempeño de tus posibles funciones y, además, tendrás información valiosa para compartir con tu persona de referencia antes de que contacten con ella.

 

5.    Ofrece una visión 360 grados. Forbes propone que sería bueno que tuvieras preparadas referencias de, por ejemplo: dos jefes, dos compañeros y dos trabajadores ajenos a tu puesto, pero cuya opinión pueda ser de importancia.

 

¿Crees que te pueden ser útiles estos consejos? ¿Añadirías alguno más?