El cambio se caracteriza por un componente emocional. Hay que aprender a valorar lo positivo, aquello que hemos ganado con la pérdida de trabajo. Cuando llegamos a un terreno desconocido sentimos miedo, tristeza, pena, enfado, desorientación… Con la ruptura laboral pasamos a una situación de incertidumbre. Debemos tener claro que un trabajo no suele durar toda la vida. Conservar el puesto no depende de nosotros, pero sí encontrar una nueva oportunidad.

Infografía sobre el cambio emocional en el Plan de Búsqueda:

Presentación sobre la necesidad de valorar Ganancias: