Como sabrás, la primera impresión con la que somos percibidos, marca, desde el comienzo, cómo será la relación con la persona que nos acaba de conocer. Si bien es cierto que las impresiones pueden cambiar, a medida que avanza la relación, también habrá muchas oportunidades que se perderán por culpa de una mala impresión.

Pues bien, este proceso de interacción con nuevas personas adquiere gran importancia en el día a día de candidatos que se encuentran en búsqueda activa de empleo, donde, cualquier contacto podría servir de enlace hacia la oportunidad que desea.

Un adecuado Elevator Pitch puede ser la clave para establecer un contacto breve pero efectivo con nuevas personas -que podrías encontrarte, por ejemplo, en un ascensor-,  y que, en cuestión de segundos, conocerán las características más importantes de tu perfil profesional, tus fortalezas, tus logros, etc. Y, consiguiendo con ello una primera impresión positiva en la mente de quien te reciba.

 

¿Serías capaz de describir tu perfil en tan sólo tres pisos?

El tiempo recomendado para retener totalmente la atención de tu receptor, será aproximadamente de 20 a 30 segundos; y en él, habrás de ser capaz de dar una información veraz y coherente con tu estrategia de Marketing personal, realizando un Story-telling que reúna todos los aspectos que te configuran como profesional en tu ámbito y que demuestran tu talento.

 

PRIMERA PLANTA: “¿A qué te dedicas?”

 

En ella describe de forma clara tu identidad, y, sobre todo, explica qué estás buscando. Cuando alguien se interesa por tu perfil profesional, normalmente existen tres opciones de respuesta:

–  Puestos de trabajo: Muy utilizada durante años, las personas solían reducir su perfil a simples descripciones como “Doctor”, “Profesor”, “Director”… con un ratio de retención mínimo en el oyente.

 

–  Productos o servicios ofrecidos: Se trata de exponer el producto o servicio protagonista en tu negocio, por ejemplo, así: “Venta de telefonía”, “Reparación de ordenadores”…

En este sentido, como puede resultar evidente, estas dos primeras opciones, usadas tradicionalmente,  carecen de un especial atractivo que pueda sernos útil para ser recordados en tan sólo 20 ó 30 segundos. Como respuesta, surge la tercera opción:

 

–  Conceptual: Consiste, básicamente, en mostrar aquellas tareas desempeñadas en una empresa o negocio, pero introduciendo algún matiz que describa la forma en la que las realizas, o el valor que les añades.

Aunque es cierto que este tipo de actuaciones necesitan mayor tiempo de preparación, poco a poco descubrirás cómo aumenta el interés de aquellas personas con las que lo practiques, siendo mucho más fácil la retención del contenido por su parte y por ende, resultando una herramienta mucho más efectiva para conseguir tus objetivos.

 

Realiza pruebas, expón tu perfil de cada una de las formas, a diferentes públicos; no tardarás en darte cuenta de que, indudablemente con el uso de la descripción conceptual, un porcentaje mayor recordará a qué te dedicas y qué haces extraordinariamente bien.

 

SEGUNDA PLANTA: “¿Quién eres como profesional?”

En esta fase, ya habrás retenido cierta atención e interés hacia tu perfil, pero  no está todo hecho. Tanto si llegan preguntas adicionales como si no, tu receptor necesitará algunas pinceladas más para conocer a qué te dedicas, son los detalles profesionales.

Plantéate estas preguntas:

  • ¿A qué te dedicas /dedicabas tu compañía?
  • ¿Qué haces/hacías en tu puesto de trabajo?
  • Si tuvieras que explicárselo a un niño, ¿Cómo lo harías?
  • ¿Cuánto tiempo llevas/llevabas haciéndolo?
  • ¿A qué mercados o sectores te dedicas/dedicabas?
  • ¿Qué ofreces/ofrecías a tus clientes?

La respuesta a estas cuestiones te dará las pistas necesarias para describir de una forma más detallada, amplia y coherente el puesto en el que trabajas o querrías trabajar. Es muy importante que utilices un estilo de comunicación atractivo: piensa bien qué dirás y practícalo, si puedes, en presencia de gente que pueda darte un feedback constructivo.

 

TERCERA PLANTA: “¿Quién eres como persona?”

Llegados a este punto, intuirás claramente si tu interlocutor está interesado o no en seguir recibiendo información acerca de ti. Esta fase corresponderá a la parte más personal de tu Elevator Pitch, en la que podrás dar detalles que no tengan que ver tanto con tu profesión, sino que expresarán tus intereses, aficiones o gustos. Prueba respondiendo a:

 

– ¿Qué es lo que más te gusta de tu profesión?

– ¿Podrías describir algo de ti mismo que las personas no conozcan?

– ¿Dónde podríamos encontrarte en tu tiempo libre?

 

Aunque no debes ahondar excesivamente en tu intimidad, con este tipo de declaraciones, establecerás un pequeño lazo de confianza, que será muy positivo de cara a contactos posteriores.

 

Y tú, ¿tienes preparado ya tu Elevator Pitch? ¿Crees que es una buena herramienta para conseguir nuevos contactos?