Dentro de las herramientas de búsqueda de empleo y posicionamiento de la marca personal, el candidato sigue preocupándose casi, en primer lugar, del  currículum como elemento principal en su estrategia. Aunque, a medida que la sociedad avanza, van surgiendo ya nuevas formas de presentación de contenidos, de formatos o de distribución de éste.

La tendencia actual indica que el éxito en la elaboración de un currículum eficaz, pasa obligatoriamente por la disposición correcta de sus elementos, con el fin último de despertar la atención de reclutadores, head-hunters o profesionales en Recursos Humanos. Día a día, por tanto, proliferan los consejos sobre cómo hacer  más visible esta “hoja de vida”, pues, al fin y al cabo, no se trata sino de una forma de presentarnos profesionalmente a las empresa.

Tradicionalmente, el currículo había de ofrecer todos los datos personales, formación y experiencia laboral del candidato. Hoy es mucho más que eso, ya que, además, empieza a dejarse más de lado el contenido para, en la medida de lo posible, la demostración visible de todas aquellas habilidades, capacidades técnicas e intereses que el candidato posee, y por las que quiere ser percibido.

Te comentamos tres de los errores más comunes que podrían estropear tu CV, y, por ende, disminuir tu empleabilidad:

 

1.    Aburrir a los reclutadores.

Sí, has leído bien. A raíz de la evolucionada sociedad de la tecnología, todos y cada uno de nosotros recibe, al día, una inmensa cantidad de información. Por ende, los reclutadores o responsables de contratación, tienen que multiplicar sus posibilidades de retención.

El procesamiento de dicha información resulta muy complicado, por lo que poco a poco se va dando especial importancia a la capacidad de síntesis, de enfatización de elementos, o, en otras palabras, a la retención del interlocutor.

Pero, en el caso del currículum, expresar de forma atractiva nuestros datos supone todo un esfuerzo por parte del candidato. Algunos expertos, resaltan que, actualmente,  la lectura de más de cien palabras sin moldear, sin formato o, sin elementos que potencien la visualización atractiva y la focalización de elementos clave, supone un fracaso rotundo en términos de retención de la audiencia.

Es por eso, que ya no sirve sólo con utilizar formatos en negrita o cursiva para destacar nuestras habilidades, sino que las estadísticas apuntan a la utilización de símbolos que acompañen y hagan resaltar nuestros currículums; dicho de otra forma, se está demostrando cómo el ojo humano presta mayor atención a información acompañada de caracteres monetarios ($,€..), porcentajes (%) o hashtags (#)…

 

2.    Literatura abundante y vacía.

Imagina que eres un gran profesional del Marketing. Todo reclutador podría suponer que eres analítico, buen trabajador bajo presión, previsor, multi-disciplinar… Pero, ¿hay algo nuevo en tu currículum?

Un error muy común a la hora de buscar empleo, es la elaboración de un currículum que describe, de forma íntegra y sin mayor interés, todas aquellas habilidades que, a priori, se podrían presuponen en el perfil profesional tratado.

La solución a este problema es bastante obvia, ya que, como decíamos en la introducción, el currículum de hoy representa la demostración visible de los datos. En resumen, no cuentes lo que haces, demuéstralo con tu story-telling, con tus logros y resultados.

 

3.    Parecer poco interesado.

A menudo, además de los hechos anteriormente descritos, se elaboran currículums por los que el candidato se limita a expresar la lista de sus procesos o fases de experiencia laboral, y ya está.

Lo cierto es que no es suficiente. El reclutador deberá resolver todas las dudas que puedan  surgirle acerca de ti, y, sobre todo, tener una base sobre la que demostrar que eres perfecto para el puesto que te ofrece.

Un buen story-telling, como venimos comentando, deberá hablar en el mismo lenguaje del reclutador;  es decir, si eres un excelente analista financiero, no des tanta importancia a los complejos proyectos que has podido elaborar, sino que, estaría bien exponer, de alguna manera, cómo esas experiencias te servirán para desarrollar el puesto al que postulas.

 

En conclusión, podríamos extraer que no existe una receta secreta en la búsqueda de empleo, sino que, el éxito vendrá de la optimización de tus herramientas para posicionarte frente al nuevo empleo, y la nueva empresa que te lo ofrece. Deberás entonces desinfotoxicar tu currículum, pues, como piedra angular, debe demostrar por qué podrías ser la persona a quien la empresa busca.

 

¿Has elaborado o tenido contacto con algún currículum infotoxicado?