¿Cuál es el primer paso para una búsqueda de empleo eficaz? Parece evidente pero, a menudo olvidamos dónde está el comienzo del cambio. Pues bien, está efectivamente en nosotros mismos.

Has perdido tu puesto de trabajo o te has planteado emplear todos tus recursos en realizar una búsqueda activa. Hablando claro, quieres encontrar TU empleo, ese para el que llevas años preparándote y te dará la oportunidad de progresar.

Para un segundo, “¿qué quiero?¿cuál es ese empleo?¿qué espero de él?”, estas son algunas de las preguntas que deberás hacerte. Aquí está el punto de partida, en aquellas cuestiones que sepas responderte a ti mismo para generar el mejor plan de búsqueda.

A veces, definimos el desempleo como la situación en la que, agobiados por encontrar el siguiente escalón de nuestra trayectoria profesional, pasamos horas delante del ordenador consultando ofertas de empleo y enviando currículums, cartas de presentación, etc. Este error, tan sencillo pero a la vez tan común, puede desvirtuar nuestro objetivo final si no hemos definido bien nuestros planes a medio-largo plazo.

La búsqueda de empleo se basa obviamente en la investigación del mercado, pero, hay algo que debemos hacer antes: dar el rumbo correcto a nuestra carrera profesional: ¿dónde quieres llegar? Una vez que sepamos responder, los pasos posteriores se agilizarán, y focalizaremos mucho más nuestras metas, sabremos dónde y cómo buscar nuestro futuro. La clave está, por tanto, en tomar  perspectiva y, más tarde, actuar.

Citando a Deanne Levander, experta en búsqueda y nuevas oportunidades  en el entorno , “al ser despedido puedes albergar ira, odio incluso. Bien, toma esa energía y ponla en el camino correcto”. Es decir, no te dejes llevar por las circunstancias, toma perspectiva, y reacciona ante los obstáculos. La resiliencia siempre será el mejor arma ante la incertidumbre.

Levander, en base al estudio “Employment Guidebook for Technical Communicators in the Twin Cities”, de STC, propone unos consejos básicos para la contemplación constructiva, como denomina a la perspectiva antes descrita:

 

  • ¡No te presiones! Puede que te encuentres en una situación frustrante contigo mismo, quizá no sea el momento para establecer una comunicación de calidad con reclutadores, e-mails corporativos, etc. Debes hacer una pausa, y preguntarte ¿Qué es lo que espero de esto? Sólo con la reflexión encontrarás las respuestas.

 

  • Tómate tu tiempo para encontrar motivación. ¿Por qué elegir este camino? Renueva tu relación con tu sector, investiga, busca, interésate por cómo evoluciona y encuéntrate a ti mismo dentro de él.

 

  • Si no encuentras respuestas a lo anterior o tus sensaciones son negativas,quizá deberías plantearte un cambio de rumbo. Permítete dudar, e igualmente busca, investiga, y sitúate allí donde quieras estar y consigas la máxima expresión de ti mismo.

 

  • Perfila nuevos ángulos en tu trayectoria.Considera nuevas oportunidades de futuro que te ayuden a construir tu futuro. “Si se me da bien esto, ¿por qué no probar?” Pide toda la información que necesites a personas que puedan orientarte, profesionales de ese sector sobre el que estás proyectando tu objetivo, te darán la visión que necesitas. Utiliza tu red de contactos, es el momento, será de gran ayuda.

 

  • Disfruta de ti mismo. Descansa, pasea, relájate y despeja tu mente de aquello que te perturba, aunque sea por un momento. A menudo tener actividades que nos hagan evadirnos puede favorecer a la reflexión, que será mucho menos tóxica, y generará un cambio en tu actitud, tornándose mucho más positiva.

 

  • Constrúyete positivamente. Este punto está intensamente ligado al anterior, con una retroalimentación continua en ambos sentidos. Conseguirás la actitud positiva que necesitas para valorarte y, una vez aquí,localizar tus fortalezas para enfrentarte a la nueva situación que te atañe. ¿Dedicas tiempo al voluntariado, al fomento de algún talento, estás involucrado en alguna causa social? Incluye esta información como parte de tus fortalezas en cartas de presentación y e-mails, serán valorados.

 

  • Toma esta nueva oportunidad. Cuando entiendas que perder el empleo puede ser el comienzo de tu crecimiento profesional, habrás superado buena parte de la resistencia al cambio, y vencerás a la negatividad que suele agotarnos en determinadas ocasiones: la suerte existe después del positivismo.

 

Cuando las fortalezas sean mayores en tu reflexión y el balance sea al fin positivo, confía en ti mismo, y plantea entonces un efectivo plan de búsqueda, centrado ya en tus motivaciones, adecuado a tu formación y cualificación, en definitiva, orientado a tu marca personal.

Estos consejos te harán tener más claro el objetivo, y el plan de acción.

 

AHORA QUE YA LOS CONOCES, ¿HA CAMBIADO TU PERSPECTIVA?